domingo, mayo 06, 2007

Red me, baby!

Rojo. Rojo desde que te vi en ese bar del olvido. Roja mi mente, mi almohada, mis lágrimas nuevas. Las palabras cambiaron, la oscuridad pasó de moda. ¿Soy la misma? ¿Dónde quedó la melancolía constante, el sabor amargo del adiós? Ya no estoy sola. Ya no importa qué quieran mis ojos. Algo superior dicta las reglas, arma los espacios, llena los momentos. Escribo sola, y te siento, y estás acá aunque ya te fuiste. Presente en el aire, tu estela calma mis fantasmas. De a poco, se van yendo, uno a uno cruzan la ventana. Se despiden… a veces pienso que voy a extrañar la aventura de lo nuevo, de no saber quién estará a mi lado a la mañana. Pero no… sé que es mejor vivir sola, sin fantasmas, y con vos. Titila un cairel de la araña en un living vacío. Afuera, caen las estrellas, y extraño tu estar conmigo. Sólo que ahora sé que mañana vas a venir. Que sos real. Nadie más podría ser tan perfecto, es como si hubiésemos salido del mismo molde. Adentro, las cosas se mueven. Todavía no entiendo nada, más que hay calma y rojo. Rojo por vos.

No hay comentarios.: