miércoles, noviembre 29, 2006

T-ARDE

Un día de sol interno, de ese impulso extraño que te da haberte encontrado, al fin, con su energía y su cuerpo. Frases rotas, robadas de un rincón oscuro me gritan desde lo estético, dicen que la felicidad no es interesante. Pero esta tarde se bañó en purpurina de ayeres vanos, se subió al tren y se fue, serena, mirando por la ventana ese paisaje nuevo, el mismo.

No te conozco todavía, pero sí y me sumerjo en tu estar ahí, sentado, desnudo. Un deseo básico, que crece hacia lo impensado, y se vuelve todo cuando te veo, y después cede a las voces, a la esencia hablando entre humo. Nos inventamos rituales privados, secretos, nuestros. Y odio la luz que me despierta y me arranca de tu colchón, la vida entrando por la cerradura para arrastrarme lejos. Me quedaría suspendida en tu aire, para que me respires, para entrar en tu sangre, y perderme en el cauce de ese fluir tan rojo y tan tuyo.

Pocas cosas me hacen perder tanto la noción del tiempo como estar con vos.

2 comentarios:

Pablo B dijo...

"Me arde, me arde
es tarde para curarme
me arde, me quema
dejé la sangre en la arena
me arde, me está quemando!
estoy disimulando."

Asociación directa entre el texto y Calamaro.
Al toque...al hilo.
Salú!

Al-Div@ dijo...

Andrés, Andrés... lo más.