viernes, noviembre 24, 2006

Enfrascada

Medidas. Controlar emociones que se escapan, que quieren dominarte. Te llenan de rojo el cuerpo, que arde por la ausencia de cosas que no necesita. No, si estamos hechos solos. Los días son iguales y algo cambia, algo interno que brota de ese lado incierto, que te llena de agua la vida. Después se irá, y lo sabés, y sin embargo el presente te aturde. Y se nublan las paredes, y todo se vuelve cenizas que no podés armar. Fumás para olvidarte de vos mismo, dormís para irte de este mundo, y el despertar te da pánico, el volver a ese torbellino azul. Drogas, bebidas que te apagan, sustancias que alguien dice te harán sentir mejor. Esas que bloquean las que se producen solas, las que salen de esos huecos de tus huesos, de esas memorias recientes que te marcan. Experiencias infinitas, tejidas no sé cómo, que van dejando huellas en tu sangre, que la tiñen para siempre de melancolía. Hace calor y nada es lo mismo, pensar en buscarte con miedo, sentir que no vas a estar ahí, ni en ninguna parte. Extraño, ajeno, querido. Una excusa para llorar esta tarde, y otras tantas. Te escucho y hay silencio, te veo y estoy sola. Una vez más.

1 comentario:

Pablo B dijo...

Excelente prosa.
Melancolia al palo.
espero que andes bien Aldi.
Besos!

P.D: Y volvi al mundo blogger...no me resisti. Caí en la tentación.
MANZANA QUE NO!