lunes, octubre 30, 2006

Ring, ring

Esperando que suene en vano. Y mientras, el resto de las cosas transcurren, intensas pero apacibles. Mi vida se ordena de a poco. El camino se bifurca, y yo sigo, tomo senderos que dan a lugares inesperados. No sé si creo en algo, en algún guía, en alguna fuerza invisible que hace que las cosas sean como son. A veces pienso que sí, que necesito expiar culpas, gritarle a un destino que no existe, creyendo que existe. Pero otras tardes siento que soy yo la única y última responsable de lo que acontece, aunque sé que hay casualidades y cruces, y que las determinaciones de todos me afectan, suaves o terribles.

Las cosas se repiten cíclicamente en algunos ámbitos. En otros, todo es avanzar hacia no sé dónde. Y no suena y fumo, me recluyo en mi casa hasta que sea martes y obligaciones de vuelta. Me recluyo y te pienso, extraño y deseado, sin saber dónde estás ni si pensás en mí de a ratos. Te pienso y te olvido, porque no sos nadie, pero después te subo a mis ojos que se nublan. Otra vez. ¿Por qué no suena?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

UUFFFF!!!! Que sensacion tan rara es esa,esperar y no saber,no saber si va a sonar,si se merece que ese "ring" sea atendido,si se merece esperarlo,nunca se va a saber si una tiene que ser la que llame por esa ansiedad que muchas veces nos juega en contra...y otras tantas (pocas)a favor.
Ethel!!!

mi otro yo dijo...

Es terrible ese esperar. Es ese dolor de estomago al ver que el tiene todo o que esta prendido y nada. Nada de nada solo esa lágrima cayendo por sentir que no es nadie sintiendolo tanto.

Saludos!!

Al-Div@ dijo...

Uy sí... Lo peor es que después suena y está todo bien, y una se volvió loca por nada. Y si no suena, y duele, eventualmente pasa... ¿Entonces, por qué no tomarse las cosas con calma? La teoría la tengo super clara, el tema es que no puedo ponerla en práctica.

Gracias por vuestras visitas.

Mi otro yo: visité tu blog, escribís muy lindo...

niñoespina dijo...

Yo he decidido no esperar más nada.
Y aunque ni yo me la crea, trato de caretarla. Viste.

Pinchazo!

Anónimo dijo...

no les pasa que una fracción antes que llaman sabés que llaman (como cuando está llegando un mensaje o una llamada por el aire y uno la siente galopar en los parlantes, igual pero en el pecho), pero después sospechas de tu intuición y todo se te mezcla y no podes diferenciar si sabía que iba a llamar, o te lo inventaste . Lo peor, cuantas veces crees que ese llamado es y despues no y el vacío y quesecague para qué me amargo por la tarada esta....

martinoso