martes, octubre 10, 2006

Que se fueron...

Los días se suceden hasta no sé cuándo. Pero ya es mañana y no puedo dormir. Volvió el insomnio, producto de remedios estimulantes, o de estimulantes ausentes.

Hace cinco días que no fumo. A veces pienso que si logro dejar el cigarrillo, te gané, o le gané al desamor intenso que provocaba mi insomnio y mi desgano hace unos meses. De un día para el otro dejaste de dolerme, y de a poco se van las secuelas. Sólo quedaba el tabaco que redescubrí cuando estábamos juntos y al que me aferré cuando te fuiste.

Pero son nimiedades. Hoy murieron muchos jóvenes. Un accidente de ruta de esos que vemos en la tele, nos indignan por un día, y después olvidamos. Pero no, de este no puedo olvidarme. Ella -no la conocí- ya es un ángel. Él, su hermano -sí lo conozco-, no lo entiende. ¿Cómo entender algo así?

Duele. Eso sí que duele.

1 comentario:

niñoespina dijo...

Tanto sufrimiento.
Por querer entender algo que no está a nuestro alcance.
Si el dolor.

Pinchazo!