domingo, septiembre 17, 2006

Flasheadita

Sí. Me subo a historias que no existen. A letras para otras, la misma. Jugar a que me gusta, a que él está ahí, pensando. Y no sé si me importa. Y sé que todos pasan, en fila. Que son momentos. Y sin embargo hay mariposas en todos lados, las invento y las veo y me invaden todo el día. No me dejan pensar en otra cosa que no sea en tus ojos esa noche extraña. Ojos extraños que me penetraron sin pedir permiso, y no sé cómo se instalaron en los míos. No puedo despegarme de tus ojos, y ellas atacan sin descanso. No sé si fumar o si comer o si salir o si dormir, con un poco de suerte. Los días son pocos pero no pasan. Tengo tu foto prendida con luces, tu voz dando vueltas en mi cabeza, restos de tu piel en la mía. Busco sentirte de nuevo, y me llegan unos caracteres perdidos de tu cuerpo. Quiero tu cuerpo cerca otra vez, otro día u otra noche como esa, muchas noches y mil horas de vos.

Me gusta este juego.

2 comentarios:

niñoespina dijo...

Lo más difícil de jugar es aceptar las reglas. Aunque la reglas se hicieron para torcerse.

abrazo de gol

Al-Div@ dijo...

Lo más difícil es no saber cuáles son esas reglas... y volverse loco adivinándolas. Y ambas partes se confunden, se desencuentran, todo por no escribirlas en papel.

Miedos, miedos, miedos.