domingo, septiembre 17, 2006

Aventuras

Un deseo oscuro se trepa esta noche en mi cama y no me deja dormir. Son las 6:46 y no puedo olvidar tu lengua en mi espalda. Dijiste palabras dulces mientras jugabas entre mis piernas. Con una sonrisa y ojos intensos, durante horas, no pudiste evitar el contacto extremo.

¿Por dónde andarás esta noche? Yo te pienso y mis sábanas me abrazan, para calmar la espera. Recuerdo un comentario adolescente y simple, y tus manos fascinadas con mi piel.

¡Qué absurdo! Me fui un poco arrepentida y sin haberte vuelto a ver, repasé tu mirada descubriendo mi cuerpo y ya no puedo imaginar que no vuelvas a tocarme.

3 comentarios:

Riggy from the blog dijo...

Esto es pornografía!!!
TE CENSURO!
juas!

niñoespina dijo...

He dicho que descubrir que te interesa alguién es fascinante.
Esto, la virtualidad, tiene un plus contradictorio.
Te otorga impunidad, pero te quita tacto. Las pruebas son múltiples y elocuentes.

Ahora que la conozco, este post sexual me llena de pudor.
¿Estaré perdiendo el contacto con las personas?

Bueno, envidio lo que decís. No por la sustancia, ni por el despertar de un deseo. Envidio el modo. La libetad.

abrazo de gol

Al-Div@ dijo...

No soy una chica pudorosa. Y todo el universo sexual me parece fascinante. Más fascinante aún me parece el tabú que, aún, existe alrededor de eso. Todos se sorprenden al leer mis últimos posts. Ni siquiera son del otdo eróticos. ¿Qué le pasa a todo el mundo? La mayoría tiene sexo varias veces por semana. Se sorprenden de que hable de algo que TODOS hacen todo el tiempo. Nadie dice qué loco q es que hable de cómo me siento, adentro, emocionalmente... y eso es algo mucho más personal para mí que decir que la pasé bien una noche con un flaco. Es algo único, es mi universo... el sexo es de todos.