jueves, junio 15, 2006

Energías

Recién visité un blog olvidado. Niñoespina parece sentir lo mismo que yo y que muchos. ¿Cuántos seremos, soñando con que esto se termine, pero que no se termine nunca? Soñando con sueños realizados, pero con tener otros sueños por delante, que nos hagan despertarnos o escribir...

Su fluir me inspira. Me hizo entender, más que mi psicóloga (¡aguante Lili!), un poco que soy al revés que muchos. Que mi inercia es mi versión del estímulo, o más bien del impulso. Si entendemos el impulso como algo negativo que puede hacernos chocar contra infinitas paredes, yo sólo hago esas cosas por inercia. Porque en general vivo estimulada y busco lo que quiero y muchas veces lo consigo. Pero la inercia, la falta de decisión frente a determinadas situaciones, sólo me lleva al vacío. ¡Canalizo mi esfuerzo tan bien y tan mal a la vez! Es difícil repartir bien las energías cuando sobran. Porque queda un resto para invertirlas en cosas que sólo nos las agotarán. ¿Lo haré para compensar ese exceso?

No sé si estoy siendo clara. Mejor lo dejo para más tarde.

2 comentarios:

niñoespina dijo...

Cuando era un puber impetuoso y concurría a mis clases de Filosofía, escuchaba teorías y afirmaciones sobre las verdades del mundo o de las verdades como verdades en sí mismas.
Asi fue, que adopté con un amigo el lema: "si el río fluye es porque quiere fluir".
Me hiciste recordar y me haces pensar. Voy por el camino. (Qué ya es bastante) Si es el bueno o el malo se sabrá mas adelante.
Hoy no pienso en eso. Raro en mí.

abrazo de gol

Al-Div@ dijo...

Sí, yo me tomé muy en serio las enseñanzas del poeta, y nado contra la corriente estos días. Pero duele. O al menos, cansa.