miércoles, mayo 31, 2006

Rupturas, fines, distancia, sueños

Soñé con algo arquetípico y hollywoodense. Pero no puedo dormir. Por alguna extraña razón, el mundo se terminaba. Una explosión, creo. Una de las teorías me llevaba a la Luna, en una navecita divina que me dejaba ahí y se iba. Se iba. Y yo estaba en la Luna. Dos amigas mías me acompañaban: Juli y Luli. Den estaba por ahí también, creo. Hablábamos de chismes amorosos como si nada pasara, pero estábamos todas evidentemente sensibles. Nos encerrábamos en el auto de Juli, una camioneta que no tiene, grande, a esperar no sé qué cosa. Sonaba mi celular. Era mi hermano que estaba en la Tierra, buscando un quiosco y preguntándose si tan cerca de la hora habría algo abierto. Seguro quería puchos. “Puchos”. Yo no uso esa palabra. Él sí, creo.

Me preguntaba cómo estaba. Yo le decía que no entendía por qué se tenía que terminar todo (reflexión arquetípica, que sueño tan obvio tuve). Y me desesperaba, por no estar ahí con él. Con mi mamá. Nunca hablé con mamá, me desperté antes y la angustia es tan grande que estoy llorando, 5 am, frente a mi PC.

Conclusiones:
+No quiero ir a la Luna, ni a Holanda.
+No quiero que las cosas se terminen.
+Hay gente por ahí que me quiere mucho, y yo a ellos.

No hay comentarios.: