viernes, mayo 12, 2006

Ambivalencia

Tu duda me hace dudar. Si algo era cierto, y fluía, y ya no lo hace, no sé si insistir tiene sentido. No sé si me interesa estar con alguien que no necesita estar conmigo.

Pero, por otro lado, la duda es normal, es sana. Plantearse si uno está bien parado donde está es siempre un síntoma de salud (posible renovador, reforzador de convicciones, o enemigo íntimo de verdades vencidas). Mientras dudar no se vuelva una enfermedad, o un miedo paralizante... Creo que justamente mi lucha siempre fue contra quedarse quieto, contra la inercia (mis impulsos se guían por otra cosa, más visceral), contra la renuncia antes de agotar posibilidades.

No tiene por qué haber certezas, la Lógica dice que no las hay (eso anduve estudiando esta noche). Sólo hay validez e invalidez de las cosas. Y en este -nuestro- caso, eso lo determina uno, uno cuando hay dos. Se decide. Se experimenta.

No sé qué resultado darán nuestras tablas de verdad. Todavía no puedo simbolizar las premisas de esta historia. Sólo sé que te extraño y que te olvido sistemáticamente. Que te rescato y que renuncio, en una ciclotimia incontrolable.

Es raro vestirte de virtudes y compatibilidad, y luego destruirlo. Quedarme sola frente a un ideal, frente a un fantasma que pudo ser cierto y eligió volar hacia lo intangible. Sentir el sueño escurrirse de mis manos como arena, cada grano estallando contra el piso del olvido, insoportable.

Quererte cerca y sentirte lejos, sentirte cerca y quererte lejos. La oscilación me marea, pierdo el equilibrio y mi mundo es un subibaja librado a la gravedad, que se va extinguiendo entre estas cuatro paredes.

Se borra tu nombre de mi cuerpo y lo dibujo, indeleble. Y después lo miro como si fuera un tatuaje caprichoso de otra Aldana que no es, que dejó de ser cuando tus labios no siguieron a los míos una noche no hace mucho, hace ya muchas noches. Solos y mordidos por mis propios dientes, se preguntan qué dirá el destino, quién será el próximo habitante de mi aliento.

Serás vos. Serás otro. Será otro.

No lo sé.

(todavía no me atrevo a borrarte)

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