martes, enero 31, 2006

Bloody Mary

Y la noche se me hizo sangre... Y entre el goteo de esa casa extraña y tus ojos no creo poder dormir todavía. Estoy bien pero el tiempo me perturba. No entiendo qué hago y cómo pasa, no entiendo cómo las agujas están cada vez más cerca del fin. No sé bien qué termina, o qué empieza, o qué me espera en el siguiente tic tac. Serán esas gotas perfectas de tu living. Serán esos silencios oscuros en mi cuarto. Será el ventilador que no se cansa de girar, ventilador aguja, ventilador tiempo... y tus ojos otra vez. Esta noche. Esta sangre.

2 comentarios:

Peluka dijo...

Me gustó mucho esto que escribiste.
El reloj metáfora, cuando aparece y se hace notar, es una sensación digna de describir.
Escribí de eso hace un tiempo, aunque no era precisamente un ventilador el que lo representara.
Los ojos (o la mirada)... deben ser el único detalle imposible de borrar de alguien con quien hayas tenido al menos un segundo de contemplación sincera.

Al-Div@ dijo...

El tiempo me obsesiona...

Y las miradas, ni hablar.

Gracias por tu visita!