miércoles, enero 25, 2006

Bitter Sweet Symphony

Alguien me pidió que escriba y alguien escribió. Alguien me dijo que todo está escrito en alguna hoja de palmera, en un idioma que jamás entenderé, al menos por ahora.

Estaba soñando con algo que no recuerdo cuando sonó el teléfono y no quise atenderlo. No quería despertar a la ansiedad de escucharte.

Miedo dulce. Pánico de desencantarte. Terror de que desaparezcas, como un fantasma que me inventé, que nunca existió (el gato gris de mi casa). Pero los dos lo vemos, y eso me tranquiliza de a ratos.

Es verdad que quisiera no pensar. Creo que no tiene nada que ver con esto. Que caminar mis pasos una y mil veces, dados o por darse, sólo me paralizaría. Prefiero dejar-me fluir, to take the risk. Confiar en que no tengo nada más que mi yo para darte, y que de eso se trata cada encuentro. “Yos” entrelazados... demasiado bien.

3 comentarios:

Riggy from the blog dijo...

TE AMO AMIGUITA!!!
Pero eso ya lo sabías, no?
Creo que te extraño...

Riggy from the blog dijo...

Te dejé un comment y no aparece...
En fin..., te amo!
Portate bien y seguí derochando ese talento que tanto admiro en vos.

niñoespina dijo...

Dejarse llevar...me hizo recordar el Río Mendoza, sobre mis pies. Heladas y chocolatadas corrientes, y yo como un bai-bis-cui enorme.

Saludos Cordiales
mi