martes, enero 31, 2006

5 extraños hábitos de Al-Div@

No sé si son precisamente hábitos... Pero bueno, ninñoespina, ¡a tu salud!

1. Nunca me despierto antes del mediodía, y eso que no adhiero a la política Bukowski. No tanto. La mañana no me interesa en absoluto, creo que toda la magia viene con la quietud de la noche. Quizás quiero esconderme del mundo, o compartirlo con menos personas, o con personas menos ordenadas. Me aburren las personas ordenadas... (aunque creo haberme encontrado con gratas sorpresas).

2. Ayer encontré una cucaracha en mi alacena y no pude dormir. Quizás haya sido la culpa de un Kafka demasiado temprano en mi vida (el terror de ser una triste muchacha incomprendida, infeliz, insatisfecha y cobarde). Quizás es más simple, y es tan solo asco. Mucho asco. La palabra “asco” me da asco.

3. No creo que nadie más que mi ex novio se pueda enamorar de mí. Nunca. Sí, el complejo del patito feo. No le creo al espejo si me veo linda. No le creo a los hombres que me clavan la mirada en la calle. No le creo a quien elogia lo que hago. Incrédula...

4. Tengo un gato imaginario. Si alguien también lo ve, es porque me entiende demasiado. O un poco. O algo. No sé qué nombre ponerle. Siento que tengo que nombrar algo mucho más importante que una mascota.

5. Quería ser rock star, pero nunca hice nada al respecto. Con suerte, sólo me queda ser crítica, ¡o salir con uno!

Bloody Mary

Y la noche se me hizo sangre... Y entre el goteo de esa casa extraña y tus ojos no creo poder dormir todavía. Estoy bien pero el tiempo me perturba. No entiendo qué hago y cómo pasa, no entiendo cómo las agujas están cada vez más cerca del fin. No sé bien qué termina, o qué empieza, o qué me espera en el siguiente tic tac. Serán esas gotas perfectas de tu living. Serán esos silencios oscuros en mi cuarto. Será el ventilador que no se cansa de girar, ventilador aguja, ventilador tiempo... y tus ojos otra vez. Esta noche. Esta sangre.

viernes, enero 27, 2006

Filtros

Es un día raro. No sé por qué el sol que muchas veces me alivia hoy me hace extrañar la noche. Ojalá las nubes acompañaran este estado entre sueños en el que desperté (si lo hice) esta mañana. ¿Un poco de lluvia sería demasiado pedir?

Eras vos. Eran vos y tu forma nueva, tan desconocida y a la vez tan familiar. Soy yo que estoy siendo distinta, que miro todo a través de agua.

Ahora le regalé unas horas al tiempo y al fin todo está oscuro. Y anduve paseando por la nada y estoy de vuelta, en mi rincón del mundo, en mi ultimísimo invento.

Me encuentro suspendida en una felicidad obscena, en una ficción irremediable, en una red tejida de imposibles vueltos tierra, o vos, o algo... quién sabe.

miércoles, enero 25, 2006

Bitter Sweet Symphony

Alguien me pidió que escriba y alguien escribió. Alguien me dijo que todo está escrito en alguna hoja de palmera, en un idioma que jamás entenderé, al menos por ahora.

Estaba soñando con algo que no recuerdo cuando sonó el teléfono y no quise atenderlo. No quería despertar a la ansiedad de escucharte.

Miedo dulce. Pánico de desencantarte. Terror de que desaparezcas, como un fantasma que me inventé, que nunca existió (el gato gris de mi casa). Pero los dos lo vemos, y eso me tranquiliza de a ratos.

Es verdad que quisiera no pensar. Creo que no tiene nada que ver con esto. Que caminar mis pasos una y mil veces, dados o por darse, sólo me paralizaría. Prefiero dejar-me fluir, to take the risk. Confiar en que no tengo nada más que mi yo para darte, y que de eso se trata cada encuentro. “Yos” entrelazados... demasiado bien.